{"id":3054,"date":"2018-02-23T10:04:45","date_gmt":"2018-02-23T09:04:45","guid":{"rendered":"https:\/\/fima.ub.edu\/edl\/600-libros-desde-que-te-conoci-correspondencia\/"},"modified":"2026-03-04T14:16:18","modified_gmt":"2026-03-04T13:16:18","slug":"600-libros-desde-que-te-conoci-correspondencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fima.ub.edu\/edl\/600-libros-desde-que-te-conoci-correspondencia\/","title":{"rendered":"\u00ab600 libros desde que te conoc\u00ed: correspondencia\u00bb"},"content":{"rendered":"<p class=\"rtejustify\"><span style=\"font-size:14px;\"><a href=\"http:\/\/jusediciones.com\/es\/\" target=\"_blank\"><img decoding=\"async\" class=\"drupal-import-img\" alt=\"\" src=\"\/edl\/wp-content\/inici_blog_EdL\/2017\/ressenyes\/coberta_600_libros.png\" style=\"width: 150px; height: 252px; border-width: 0px; border-style: solid; margin-left: 5px; margin-right: 5px; float: left;\" \/><\/a>Woolf, Virginia; Strachey, Lytton. <em>600 libros desde que te conoc\u00ed: correspondencia.<\/em> Trad., Socorro Gim\u00e9nez. Ciudad de M\u00e9xico: Jus Ediciones, 2017. 143 p., [16] p. de l\u00e0m. ISBN 978-607-9409-79-1. 14,50 \u20ac.<\/span><\/p>\n<p class=\"rtejustify\"><span style=\"font-size:14px;\">Los libros que contienen la correspondencia entre escritores siempre me han llamado poderosamente la atenci\u00f3n. En ellos podemos apreciar tres elementos muy queridos para la literatura: el nacimiento, consolidaci\u00f3n y finalizaci\u00f3n de las relaciones humanas, el paso del tiempo y el <em>work in progress<\/em> de la obra de los escritores corresponsales, as\u00ed como el de su \u00e9poca.<\/span><\/p>\n<p><!--break--><\/p>\n<p class=\"rtejustify\"><span style=\"font-size:14px;\">Todo esto es lo que podemos encontrar en <em>600 libros desde que te conoc\u00ed<\/em> de Virginia Woolf y Lytton Strachey.<\/span><\/p>\n<p class=\"rtejustify\"><span style=\"font-size:14px;\">Lo primero que notamos es que las cartas de Virginia son m\u00e1s largas que las de Lytton, en cierta medida porque devienen m\u00e1s explicativas y chismosas. El chisme aparece en ellas casi como un g\u00e9nero literario. En cambio, Lytton escribe unas misivas escuetas, no faltas de humor e iron\u00eda, pero mucho m\u00e1s discretas en lo personal que las de su amiga. Virginia implora a Lytton, a menudo, que le escriba m\u00e1s y con m\u00e1s frecuencia.<\/span><\/p>\n<p class=\"rtejustify\"><span style=\"font-size:14px;\">Virginia Woolf (1882-1941) fue una escritora e intelectual avanzada a su \u00e9poca, pionera de la conciencia femenina, cuya literatura vanguardista y renovadora aliment\u00f3 la primera mitad del siglo XX ingl\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p class=\"rtejustify\"><span style=\"font-size:14px;\">Lytton Strachey (1880-1932) fue un maestro y estilista del g\u00e9nero biogr\u00e1fico, probablemente el mejor que ha conocido Inglaterra. Autor de una obra de culto titulada <em>Victorianos eminentes<\/em> (Madrid: Valdemar, 1998), en la que no escatim\u00f3 ataques e invectivas en contra de la rancia moral victoriana y sus retr\u00f3gradas costumbres. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p class=\"rtejustify\"><span style=\"font-size:14px;\">En ese contexto, Woolf y Strachey parec\u00edan destinados a encontrarse y a comprenderse, aunque s\u00f3lo fuera por su evidente excentricidad, dentro de la conservadora sociedad brit\u00e1nica de la \u00e9poca.<\/span><\/p>\n<p class=\"rtejustify\"><span style=\"font-size:14px;\">El C\u00edrculo de Bloomsbury los aun\u00f3 junto a un nutrido grupo de intelectuales y artistas, que en algunos casos estaban emparentados por v\u00ednculos familiares, y en otros por la simple amistad. En las cartas aparecen mencionados nombres como los de John Maynard Keynes, Clive Bell, Dora Carrington, T.S. Eliot, Roger Fry, E.M. Forster, Duncan Grant, Bertrand Russell, etc. Las cartas atestiguan algunos encuentros con miembros del grupo, pero siempre de forma tangencial.<\/span><\/p>\n<p class=\"rtejustify\"><span style=\"font-size:14px;\">En modo alguno, su contenido se limita al campo literario. Su correspondencia, desde el principio hasta el final, est\u00e1 marcada por la inclemencia del clima ingl\u00e9s, el aburrimiento social y el pertinaz quebranto de la salud \u2013sobre todo en el caso de Strachey\u2013 que convierte cada misiva en un lamento f\u00edsico.<\/span><\/p>\n<p class=\"rtejustify\"><span style=\"font-size:14px;\"><em>\u00ab<\/em>Tu carta vino a consolarme en mi soledad, causada por un resfriado que ha retornado m\u00e1s virulento y nasal que nunca. [\u2026] Estoy agazapado contra una estufa de gas y lloriqueando y maldiciendo y bebiendo quinina.\u00bb (Carta de Lytton Strachey de 23 de abril de 1908.)<\/span><\/p>\n<p class=\"rtejustify\"><span style=\"font-size:14px;\">\u00abYo he estado enferma de varicela, tos convulsa, gripe y viruela.\u00bb \u00abHemos sucumbido a la tifoidea. Tengo 39 de fiebre.\u00bb (Cartas de Virginia Woolf de 26 de enero de 1925 y marzo de 1927.)<\/span><\/p>\n<p class=\"rtejustify\"><span style=\"font-size:14px;\">\u00abA mi entender, hay una sola prueba infalible de que se es rico: tener una chimenea en el dormitorio.\u00bb (Carta de Lytton Strachey de 10 de febrero de 1922.)<\/span><\/p>\n<p class=\"rtejustify\"><span style=\"font-size:14px;\">A medida que los leemos tenemos la sensaci\u00f3n de que ambos se hallaban bajo los efectos de las medicinas, los enfriamientos y los resfriados, en el interior de g\u00e9lidas chozas, perdidas en condados ingleses de nombres impronunciables. De hecho, este me parece uno de los grandes hallazgos de su correspondencia: comprobar c\u00f3mo tanto Virginia Woolf como Lytton Strachey vivieron transitando y desplaz\u00e1ndose constantemente alrededor de pueblos, villorrios y aldeas asoladas, decr\u00e9pitas, al calor de la crepitaci\u00f3n de la le\u00f1a, las estufas y la soledad.<\/span><\/p>\n<p class=\"rtejustify\"><span style=\"font-size:14px;\">Los rigores de la postguerra (la Primera Guerra Mundial acababa de finalizar) se hacen notar en varias cartas. Woolf le escribe a Strachey el 24 de marzo de 1918 lo siguiente: \u00abNuestro \u00fanico problema es que estamos estrictamente racionados, as\u00ed que, si quieres carne, az\u00facar o mantequilla, tendr\u00e1s que traer tu cartilla.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"rtejustify\"><span style=\"font-size:14px;\">En todo el cuerpo epistolar, planean constantemente las figuras de Leonard Woolf \u2013marido de Virginia y verdadera figura tutelar y protectora de la escritora\u2013 y el de Dora Carrington \u2013con la que Strachey mantuvo una singular relaci\u00f3n de cohabitaci\u00f3n plat\u00f3nica\u2013.<\/span><\/p>\n<p class=\"rtejustify\"><span style=\"font-size:14px;\">Tanto Woolf como Strachey se muestran como grandes lectores. \u00abSiento como si quisiera leer bibliotecas enteras\u00bb; \u00ab\u00a1Dios m\u00edo! \u00a1No puedes ni imaginarte con qu\u00e9 voracidad nos lanzamos sobre cualquier material impreso!\u00bb le escribe Woolf a Strachey.<\/span><\/p>\n<p class=\"rtejustify\"><span style=\"font-size:14px;\">Woolf coincide con Strachey en desde\u00f1ar y criticar la obra de Henry James: \u00abDe pronto me di cuenta de que lo m\u00e1s notable de sus novelas es su absoluta falta de sentido del humor\u00bb (Strachey). \u00abNo logro encontrar otra cosa que agua te\u00f1ida de rosa; cort\u00e9s y pulcra, pero vulgar\u00bb (Woolf).<\/span><\/p>\n<p class=\"rtejustify\"><span style=\"font-size:14px;\">Por el contrario, Woolf parece aceptar y admirar la obra de Thomas Hardy (\u00abEn cuanto a Thomas Hardy, es un gran hombre; su estilo no est\u00e1 hecho para gustar, \u00bfpero a qui\u00e9n le importa?\u00bb) y ensalza a Dostoyevski hasta el infinito (\u00abYa es evidente que se trata del mayor escritor que haya existido jam\u00e1s\u00bb).<\/span><\/p>\n<p class=\"rtejustify\"><span style=\"font-size:14px;\">Pero sin duda, lo m\u00e1s llamativo resulta el desprecio que Virginia muestra por la publicaci\u00f3n del <em>Ulises<\/em> de James Joyce \u2013Leonard estuvo a punto de imprimir la novela del autor irland\u00e9s\u2013. Virginia le escribe a Lytton, el 24 de agosto de 1922, tras leer el libro de Joyce: \u00abJam\u00e1s hab\u00eda le\u00eddo una chorrada semejante\u00bb.<\/span><\/p>\n<p class=\"rtejustify\"><span style=\"font-size:14px;\">Lytton Strachey incide en varias cartas sobre el objeto de su gran investigaci\u00f3n intelectual y de una de sus grandes obras, <em>Victorianos eminentes<\/em> y escribe a Woolf en los siguientes t\u00e9rminos: \u00ab\u00bfT\u00fa crees que es un prejuicio lo que nos hace detestar a los victorianos, o tenemos raz\u00f3n? A m\u00ed me parecen una pandilla de hip\u00f3critas, vociferantes y charlatanes, pero quiz\u00e1 posean un aut\u00e9ntico encanto que descubrir\u00e1n nuestros tataranietos como nosotros hemos descubierto el encanto de Donne, que al siglo XVIII le parec\u00eda intolerable.\u00bb<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"rtejustify\"><span style=\"font-size:14px;\">Pero probablemente, lo m\u00e1s preciado del libro sea la relaci\u00f3n de egos entre los dos escritores y amigos \u2013habida cuenta que se admiraban profundamente a nivel intelectual\u2013. Una de las cartas m\u00e1s ins\u00f3litas es la que Woolf finaliza con este p\u00e1rrafo: \u00abPara ser sincera, los rumores de tu \u00e9xito han envenenado mi paz incluso aqu\u00ed. Escr\u00edbeme, y cu\u00e9ntame cu\u00e1n resonante ha resultado, cu\u00e1ntos ejemplares has vendido, cu\u00e1ntas guineas, cu\u00e1ntas condesas, cu\u00e1ntos elogios, y si, en el fondo, sigues siendo el mismo.\u00bb<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p class=\"rtejustify\"><span style=\"font-size:14px;\">Durante la correspondencia, Woolf ha ido publicando sus novelas <em>Fin de viaje<\/em> (Barcelona: Caralt, 1991) y <em>Noche y d\u00eda<\/em> (Barcelona: Lumen, 1984). Lytton le dedica a Virginia su libro de ensayo <em>La reina Victoria<\/em> (Barcelona: Lumen, 2008). Lytton queda subyugado por la novela de Virginia <em>El cuarto de Jacob<\/em> (Barcelona: Lumen, 1980) y la ensalza, afirmando que \u00abes m\u00e1s poes\u00eda que otra cosa, me parece, y, como tal, profetizo que ser\u00e1 inmortal\u00bb. De ninguna otra obra de Virginia Woolf se hace menci\u00f3n en el libro, cosa curiosa puesto que las tres novelas mencionadas solo son obras primerizas, bastante olvidadas hoy en d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p class=\"rtejustify\"><span style=\"font-size:14px;\">La relaci\u00f3n epistolar se interrumpe, finalmente, en 1931 tras la muerte de Lytton a causa de un c\u00e1ncer de est\u00f3mago. Pero el lector ya estaba avisado, muy desde el principio, no en vano ambos vivieron aquejados por todo tipo de dolencias y enfermedades, desde el inicio de su correspondencia.<\/span><\/p>\n<p class=\"rtejustify\"><span style=\"font-size:14px;\">Eduard Felip Devesa<br \/>\n\tDe la 5.\u00aa promoci\u00f3n de la <a href=\"http:\/\/www.ub.edu\/biblio\/edl\" target=\"_blank\">Escola de Llibreria<\/a><\/span><\/p>\n<p class=\"rtejustify\"><a href=\"http:\/\/jusediciones.com\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/600_libros_ext.pdf\" target=\"_blank\"><span style=\"font-size: 14px;\"><img decoding=\"async\" class=\"drupal-import-img\" alt=\"\" src=\"\/edl\/wp-content\/inici_blog_EdL\/previous-27922__340.png\" style=\"width: 50px; height: 44px; float: left; border-width: 0px; border-style: solid; margin-left: 5px; margin-right: 5px;\" \/><\/span><\/a><\/p>\n<div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n\t\t&nbsp;<\/div>\n<p class=\"rtejustify\"><span style=\"font-size:14px;\">Podeu fer-hi un tast de les primeres p\u00e0gines de l&#8217;obra.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Woolf, Virginia; Strachey, Lytton. 600 libros desde que te conoc\u00ed: correspondencia. Trad., Socorro Gim\u00e9nez. Ciudad&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_seopress_robots_follow":"","_seopress_robots_imageindex":"","_seopress_robots_snippet":"","_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_robots_breadcrumbs":"","_seopress_robots_freeze_modified_date":"","_seopress_robots_custom_modified_date":"","_seopress_robots_canonical":"","_seopress_social_fb_title":"","_seopress_social_fb_desc":"","_seopress_social_fb_img":"","_seopress_social_fb_img_attachment_id":0,"_seopress_social_fb_img_width":0,"_seopress_social_fb_img_height":0,"_seopress_social_twitter_title":"","_seopress_social_twitter_desc":"","_seopress_social_twitter_img":"","_seopress_social_twitter_img_attachment_id":0,"_seopress_social_twitter_img_width":0,"_seopress_social_twitter_img_height":0,"_seopress_redirections_value":"","_seopress_redirections_enabled":"","_seopress_redirections_enabled_regex":"","_seopress_redirections_logged_status":"","_seopress_redirections_param":"","_seopress_redirections_type":0,"_seopress_analysis_target_kw":"","_seopress_news_disabled":"","_seopress_video_disabled":"","_seopress_video":[],"_seopress_pro_schemas_manual":[],"_seopress_pro_rich_snippets_disable_all":"","_seopress_pro_rich_snippets_disable":[],"_seopress_pro_schemas":[],"inline_featured_image":false,"_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kad_post_transparent":"","_kad_post_title":"","_kad_post_layout":"","_kad_post_sidebar_id":"","_kad_post_content_style":"","_kad_post_vertical_padding":"","_kad_post_feature":"","_kad_post_feature_position":"","_kad_post_header":false,"_kad_post_footer":false,"_kad_post_classname":"","footnotes":""},"categories":[1400],"tags":[1133],"class_list":["post-3054","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ressenyes","tag-llibres"],"acf":[],"taxonomy_info":{"category":[{"value":1400,"label":"Ressenyes"}],"post_tag":[{"value":1133,"label":"llibres"}]},"featured_image_src_large":false,"author_info":{"display_name":"jordi","author_link":"https:\/\/fima.ub.edu\/edl\/author\/jordi\/"},"comment_info":0,"category_info":[{"term_id":1400,"name":"Ressenyes","slug":"ressenyes","term_group":0,"term_taxonomy_id":1400,"taxonomy":"category","description":"","parent":0,"count":1318,"filter":"raw","cat_ID":1400,"category_count":1318,"category_description":"","cat_name":"Ressenyes","category_nicename":"ressenyes","category_parent":0}],"tag_info":[{"term_id":1133,"name":"llibres","slug":"llibres","term_group":0,"term_taxonomy_id":1133,"taxonomy":"post_tag","description":"","parent":0,"count":1214,"filter":"raw"}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fima.ub.edu\/edl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3054","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fima.ub.edu\/edl\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fima.ub.edu\/edl\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fima.ub.edu\/edl\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fima.ub.edu\/edl\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3054"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/fima.ub.edu\/edl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3054\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4570,"href":"https:\/\/fima.ub.edu\/edl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3054\/revisions\/4570"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fima.ub.edu\/edl\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3054"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fima.ub.edu\/edl\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3054"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fima.ub.edu\/edl\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3054"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}