Informe «Global 50». Un ejercicio necesario condenado a la relatividad

Wischenbart, Rüdiger; Fleischhacker, Michaela Anna. Global 50 [en línia]: the ranking of the publishing industry 2020. Paris: Livres Hebdo; etc., 2020. 228 p. [Consulta: 10 abril 2021].

Los objetivos de la reseña son: 1, informar al lector sobre el origen y estructura del documento; 2, explicar las fuentes utilizadas para su elaboración; 3, especificar el método de valoración de empresas utilizado; 4, aportar tres reflexiones propias que pueden interesar al lector; 5, valorar el informe.

Global 50: the ranking of the publishing industry 2020 es un informe financiero anual que se publica desde 2007. Su elaboración es responsabilidad de la consultoría austriaca Rüdiger Wischenbart Content & Consulting (RWCC), y sus objetivos principales son: 1, reflexionar sobre la industria editorial y sus tendencias; 2, elaborar un ranking internacional de las cincuenta y cinco compañías-grupos editoriales-corporaciones[1] más importantes por volumen de facturación; 3, facilitar información financiera sobre esas compañías.

Para elaborar este informe, RWCC ha contado con la colaboración de las publicaciones profesionales de referencia del sector: Livres Hebdo (Francia), Buchreport (Alemania), Publishers Weekly (EUA) y Bookdao.com (China), y con el patrocinio de dos empresas en expansión: 1, KNK Group: oferente de soluciones y servicios tecnológicos a empresas editoriales y medios de comunicación, y 2, Bookwire: plataforma de distribución de libros y audiolibros a nivel mundial, así como proveedora de servicios tecnológicos para empresas editoriales.

El informe se compone de 228 páginas, y se divide en dos partes principales, más un breve anexo de una página.

La primera parte (introducción) está estructurada en cuatro apartados: 1, aproximación metodológica a la elaboración del informe; 2, una perspectiva global a largo plazo sobre la edición y sus indicadores clave; 3, información, ya obsoleta, sobre el impacto de la covid-19, y 4, listado de las cincuenta y cinco corporaciones editoriales con más ingresos según los datos disponibles del año 2019.

La segunda parte del informe se estructura a través del análisis detallado ordenado alfabéticamente de cada una de esas corporaciones. En función de la cantidad y calidad de la información disponible, cada perfil se estructura de una manera diferente. En la mayoría de los casos encontramos los siguientes datos: 1, nombre de la corporación; 2, información relevante acerca de ella, con un resumen general (sede corporativa, área de actividad, cartera de productos y servicios que ofrece, implantación territorial, etc.), y una serie de tablas descriptivas/comparativas (años 2017, 2018, 2019 y 2020) con información general y financiera. En la información general encontramos: nombre de la corporación, sede corporativa, estatus legal del grupo, estructura de la propiedad y principales accionistas, personal clave, número de empleados, web de la compañía; y como información financiera: origen de la información presentada y su estado de consolidación, moneda en la que se obtuvo originalmente, ingresos totales de la corporación, ebitda ajustado, divisiones editoriales, resultados financieros disponibles de cada una de ellas, etc.), y 3, análisis y desarrollos clave (financieros, organización interna, fusiones y/o adquisiciones, cambios de dirección, iniciativas estratégicas etc.).

El documento finaliza con un breve anexo en el que podemos consultar las abreviaciones utilizadas a lo largo del informe.

Las fuentes utilizadas para la elaboración de este estudio son de carácter secundario y cuantitativo. Los autores se basan en informes y memorias publicadas o facilitadas por las empresas, investigación en revistas y/o búsquedas en bases de datos.

La misma consultora RWCC reconoce tres problemas a la hora de tratar las fuentes: 1, la imposibilidad de tener acceso a algún tipo de datos significativos de determinadas corporaciones, motivo por el cual no están en el ranking, como por ejemplo Disney, Panini, Amazon Publishing, Kindle Direct Publishing, Tencent’s China Literature, o de la plataforma Wattpad; 2, problemas para establecer unas líneas claras sobre lo que debe o no contabilizarse[2]; 3, diversificación de los modelos de negocio de las corporaciones, poniendo como ejemplo el área de la edición de contenido educativo.

A la hora de valorar una empresa, grupos de empresas o corporaciones, deben tenerse claras tres cuestiones: 1.ª, no tiene porqué ser lo mismo valor, precio o ingresos; 2.ª, existen diferentes métodos para valorar una empresa; 3.ª, las conclusiones de esa valoración pueden variar en función de quién la hace y los motivos por los que la hace. Entre los posibles métodos podemos destacar tres grandes bloques: a) métodos estadísticos, b) métodos dinámicos, c) métodos de comparación.[3]

En este informe el método escogido ha sido el de comparación, y más concretamente el de comparación de ingresos declarados por las corporaciones, o deducidos por los autores de la investigación. A este respecto poco más podemos añadir, ya que el informe establece el indicador, pero no explica las operaciones que se han realizado para llegar a las cantidades que permiten elaborar el ranking o la calidad de la fuente de donde se ha obtenido dicha información.

Llegados a este punto, realizaremos tres observaciones: la primera y la segunda tratarán sobre la concentración, la tercera sobre el motivo de la utilización en la reseña del concepto de corporación editorial en lugar del de compañía editorial o grupo editorial.

Primera observación. Tal y como se señala en el informe, seis de las principales empresas, junto con algunas entidades más pequeñas en el campo científico y educativo, operan a un nivel global, en todos los continentes y mercados. Al analizar los datos de los últimos diez años, el nivel superior del ranking no ha variado significativamente, aunque sí que se observa un distanciamiento en facturación entre las primeras empresas y sus perseguidoras. Cinco de las corporaciones especializadas en publicaciones científicas, técnicas y profesionales (RELX, Thompson Reuters, Wolters Kluwer, Springer Nature y Wiley) representan el cincuenta y cinco por ciento de la facturación total, y tres corporaciones especializadas en las publicaciones comerciales (Penguin Random House, Hachette y Harper Collins) representan el veinticuatro por ciento de la facturación total del informe.

Estos datos nos permiten constatar el grado de concentración y poder corporativo existente en la industria editorial y en sus mesosistemas (subsectores).

Segunda observación. Si establecemos una relación (Cuadro 1) entre el país de creación de las matrices corporativas y su volumen de negocio total durante el año 2019 (58.330 millones de euros), comprobamos que todas ellas se concentran en diecinueve países, seis de los cuales (Alemania, Japón, Reino Unido, Estados Unidos, Francia y China) agrupan al 65,4 % de ellas. Estas mismas corporaciones y países representarán el 60,62 % de los ingresos totales del ranking. Esta cifra aumenta ostensiblemente hasta el 70,9 % y el 73,4 % respectivamente si incluimos como exclusivamente estadounidenses tres empresas de gran facturación (RELX Group-Reed Elsevier, Cengage Learning Holdings y Houghton Mifflin Harcourt), que declaran tener su matriz en Estados Unidos y a su vez en otros países, como Canadá, Islas Caimán, Países Bajos o Reino Unido.

Fuente: Global 50: the ranking of the publishing industry 2020. Elaboración: Iñaki Vázquez Álvarez

Interpretando los datos facilitados en esta segunda observación, podemos afirmar que dichas corporaciones, e indirectamente los países donde tienen la matriz, poseen el monopolio de la publicación, legitimización y difusión de las investigaciones científicas, así como de la formación, información y la construcción de imaginarios colectivos que se derivan de la publicación y consumo de contenidos editoriales, ya sea estos de carácter científico, divulgativo o creativo.

Tercera observación. Tal y como señalábamos en la primera nota a pie de página de esta reseña, el informe utiliza a lo largo del texto los sustantivos «compañía», «grupo» y «corporación» seguidos del adjetivo «editorial» para referirse a los agentes estudiados.

En nuestro caso hemos decidido utilizar exclusivamente el concepto de corporación editorial, aunque en algunos casos los agentes estudiados sean o se comporten como holdings, ya que consideramos que este término puede ayudar al lector a entender la concentración corporativa que se está produciendo y los comportamientos y lógicas de campo que estos agentes desarrollan en los mercados actuales, ya sean fusiones, adquisiciones, ventas, etc.

Estas corporaciones editoriales, que bien podríamos renombrar como corporaciones cross-media, poco o nada tienen que ver con las lógicas y tensiones productivas editoriales descritas por Pierre Bourdieu, en las que el editor debía debatirse entre el polo comercial y el polo cultural.

Muchas de las corporaciones aparecidas en el informe han terminado siendo un conjunto de contratos[4] celebrados entre y para accionistas, en muchas ocasiones fondos de inversiones, con el único objetivo de obtener dividendos, ya sea a través de la venta de bienes y servicios sujetos al copyright y sus derivados, o a la especulación bursátil.

Estos «contratos» suelen estar regentados por consejos de administración y directivos/as que como única patria y horizonte tienen las stock options (opciones sobre acciones) y/o las pagas de beneficios. Lógicamente, esta afirmación no puede hacerse extensible a todas las personas (físicas o jurídicas) que aparecen en el informe, pero puede ayudar al lector a comprenderlo mejor.

A modo de conclusión, nos gustaría recomendar la lectura y análisis del informe Global 50: the ranking of the publishing industry 2020, ya que a pesar de sus muchas limitaciones es un documento único en su especie, con información útil e interesante.

No querría finalizar esta reseña sin advertir al lector de las siguientes cuestiones: 1, es una publicación enfocada a lectores interesados en la información financiera de grandes corporaciones editoriales o cross-media; 2, los datos no reflejan la actividad de otros tipos de actores-agentes vinculados a la industria del libro o editorial; 3, las tendencias descritas no tienen porqué ser válidas para todo tipo de ecosistemas o mesosistemas vinculados al libro o la edición; 4, la utilización de esta publicación, teniendo en cuenta la poca información facilitada sobre su metodología y fuentes, no se recomienda para la toma de decisiones empresariales de carácter estratégico.

Iñaki Vázquez Álvarez
Profesional e investigador de la industria del libro. Propietario de Valor de cambio


[1]El informe utilizará indistintamente los sustantivos compañía (empresarial), grupos (empresariales) y corporación para referirse a los agentes estudiados. Es importante saber que estos sustantivos no son sinónimos, y podrían ser comprados si hubiera un proceso concursal. En nuestro caso utilizaremos el sustantivo corporación para referirnos a todos ellos.

[2]En el año 2007 incluían la publicación de libros (físicos y digitales), publicaciones científicas y profesionales, más la distribución business to business. La clasificación intentaba excluir los ingresos business to consumer, así como servicios de cable, información comercial pura relacionada con los servicios, y otros medios como radio, TV, juegos o música.

[3]Marquéz González, Antonio. Valoraciones de empresas: el método del descuento de flujos de caja. Registro de Expertos Contables, 2017. (Guía del experto contable, Documento n.º 1). 

[4]Fuente: Alfaro Águila-Real, Jesús. «Corporations are not firms». Oxford business law blog. 29 May 2017. <https://www.law.ox.ac.uk/business-law-blog/blog/2017/05/corporations-are-not-firms>.

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