Narváez, Jaime. El libro tras el anuncio de su muerte. Ciudad de México: Exit La Librería; Madrid: Exit Media, 2024. 135 p. (Max & Rocco Libros; 5). ISBN 978-84-127753-5-8. 19 €.
A los libros se les ha anunciado la muerte desde su nacimiento, nos cuenta Jaime Narváez, diseñador y dueño de un estudio especializado en proyectos culturales y quien publica su primer ensayo llamado El libro tras el anuncio de su muerte. A pesar de este mal augurio, durante todas las páginas, el autor nos demuestra cómo este no solo ha resistido, sino superado cada mal pronóstico, además de haber aprovechado los cambios para fortalecer y reforzar (también embellecer) su permanencia.
Los adelantos tecnológicos y las crisis de los sectores involucrados en las diferentes facetas de elaboración de un libro son parte de este ensayo. Se pueden leer detalles sobre cómo los avances relacionados con el trabajo de un diseñador, el desarrollo de programas informáticos para optimizarlo, la elección de la superficie de impresión (tipo de papel, gramaje, opacidad, color, lisura, etc.), el incremento de la demanda de libros durante la covid-19, sumado a la impresión digital, han dejado atrás a muchos e impulsado a otros participantes del sector.
«Que tengamos la oportunidad de alimentarnos con píldoras y geles no implica que nos alimentaremos como astronautas; de la misma manera, el libro físico no ha desaparecido solo porque pueda ser sustituido por herramientas electrónicas», dice el autor. Narváez apuesta por la coexistencia de soportes de lectura y afirma que se ha regresado a los orígenes en cuanto al cuidado en la edición y el valor del libro como objeto. Materialidad es la palabra clave, pues es lo que no podrá hacer Internet por nosotros. Aparte de los diferentes ejemplos e historias que nos cuenta, también nos recomienda bibliografía en la que se apoya: Los papeles de Herralde, de Jorge Herralde (Anagrama, 2021);[1] Historia de los libros perdidos, de Giorgio van Straten (Pasado y Presente, 2016); Librerías, de Jorge Carrión (Anagrama, 2016);[2] La biblioteca de noche, de Alberto Manguel (Alianza Editorial, 2022); El infinito en un junco, de Irene Vallejo (Siruela, 2019),[3] entre muchos otros.
En su ensayo se pueden leer historias curiosas como la de Alianza Cien, una colección de bolsillo que la editorial Alianza lanzó en 1993. Todo fue un éxito y se vendieron ocho millones de ejemplares en menos de un año, aunque sus libros no eran precisamente los más bellos. También nos cuenta cómo la llegada de la edición digital hizo que se incrementaran las posibilidades de volver a prestar mayor atención al objeto como tal debido a la rapidez, incremento de la calidad, personalización y ajuste de la cantidad de copias según la demanda, además de la reducción de costos. También es posible acercarse a los diferentes proyectos en los que ha participado Jaime Narváez como diseñador gráfico: Un lugar de La Mancha, de Juan Valbuena (Phree, 2020) en donde fue el diseñador; Experimento con fotografía impresa, junto a Uly Martín (Phree, 2014); o Variaciones con fragmento de texto (Terranova, 2018), en los cuales se evidencia tal y como lo dice el autor al final de su ensayo que «lo tangible, la forma, la cosa, son también un fin mismo». El objeto como parte del mensaje.
En algún momento Narváez le pregunta al ChatGPT sobre la desaparición del libro y este le responde que gracias a los dispositivos electrónicos muchos lectores se han pasado a este formato y por tanto se han incrementado las ventas de libros digitales, pero esto no ha llevado a que desaparezca el libro físico. Este ensayo se terminó de escribir a finales de 2023. Hoy, a finales de 2024, al hacerle la misma pregunta al ChatGPT, este responde: «es poco probable que el libro físico desaparezca completamente, al menos en el futuro cercano». Después explica de forma extensa razones relacionadas con la experiencia sensorial de tener un ejemplar en la mano, olerlo, escuchar pasar las páginas, notar menos fatiga visual, sentir el tipo de papel, pedir autógrafo o escribir una dedicatoria. Gracias por la esperanza. Alguien muy optimista podría concluir que el ChatGPT pareciera estar a favor de tener una biblioteca cada vez más grande en casa, de que aumenten las novedades de las bibliotecas del barrio, de la supervivencia de las librerías de proximidad y de las editoriales independientes, y por lo tanto sería necesario seguir escribiendo y publicando más libros.
Existirán lectores del ejemplar aquí reseñado que, al ver su portada, al tocar el papel, al pasar sus hojas, podrán hablar con criterios técnicos relacionados con los procesos, los materiales, la tipografía y demás detalles específicos que se tuvieron en cuenta para su creación. Otros, sin embargo, podemos decir que El libro tras el anuncio de su muerte de Jaime Narváez es un ejemplar bello, muy agradable al tacto, y que después de haber disfrutado de su lectura y de recomendarlo, adornará nuestra biblioteca en casa.
Isabel-Cristina Arenas Sepúlveda
De la 6a promoción de la Escola de Llibreria
Autora de Y eran una sola sombra
[1] Una reseña de este libro puede leerse en este blog. (N. de la R.)
[2] Una reseña del libro de Jorge Carrión puede leerse en este blog. (N. de la R.)
[3] La reseña de este libro puede leerse en este blog. (N. de la R.)
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